lunes, abril 24, 2006

La huelga de hambre: ¿Para qué?

Los presos mapuche recluidos en la cárcel de Angol -y todos condenados por la causa de Poluco Pidenco- inician el 13 de marzo del 2006 una huelga de hambre indefinida. Las demandas que hacen a las autoridades de gobierno son las siguientes:
1. La libertad
2. La revisión del proceso Poluco Pidenco
3. La no aplicación de legislación antiterrorista
4. Que el gobierno se desista del recurso de nulidad presentado respecto a la sentencia que absolvió a José Cariqueo Saravia y Juan Antonio Colihuinca Ancaluan


Todo esto, pues consideran que su proceso judicial adoleció de las garantías mínimas para asegurar un debido proceso.

Se trata de situaciones que han sido constatadas por diversos organismos internacionales de derechos humanos, como Human Rights Watch, el Relator Especial sobre libertades fundamentales y derechos de los indígenas, Rodolfo Stavenhagen, el Comité Derechos Económicos y Sociales (DESC) de la ONU, Amnistía Internacional, y hace pocos días atrás por una misión de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH).


Todas estas instancias internacionales han coincidido en señalar que resulta condenable el uso de legislación antiterrorista para la persecución de la protesta social y eventualmente de delitos comunes que puedan haber cometido los mapuche en el marco de los conflictos por tierras. Ello, por cuanto no garantiza el derecho humano al debido proceso, y en la práctica ha determinado condenas totalmente desproporcionadas para acciones que en ningún caso han puesto en riesgo la vida ni la integridad de las personas.